¡Corre Rafa corre!…
…Rafa tenía el pucho en la mano y no sabía si llevárselo a la boca o perderse en su mundo de explicaciones, mientras Jordy lo veía con los ojos desorbitados y gritaba: ¡para hoy!, ¡para hoy que se gasta! Recordaba la mirada tierna de Eliza en el salón de clases y su extraña sensación de estar viviendo un sueño cada vez que ella le hablaba o se acercaba para preguntarle algo, mientras los demás hacían bulla, él solo escuchaba su voz en medio de la clase y sentía la vaga esperanza en medio de su fantasía; pero ahora estaba con Jordy y su mancha de faites , los más ratas, en medio del frío. Estaba Canebo, el chueco y por supuesto Iturria el más bacan, quien sostenía una botella de ron envuelta en una bolsa de plástico negra para que nadie se gane con el trago. Rafa nunca habría pensado, ni en sus sueños más perros, estar parado en medio de la alameda, sintiendo el frío llegarle hasta los huesos. Rafa era el más tranquilo, el zanahoria, el palto del grupo por cometer el pecado de ...
